sábado, 15 de diciembre de 2012

El despegue

El domingo 24 de junio del 2012, luego de una cálida despedida de mis mejores amigos, AG y mis queridos hermanos emprendí vuelo de Cochabamba a Santa Cruz, donde permanecí 2 días por motivos personales que no les interesa.
El martes 26 de junio tome un taxi del 4º anillo con dirección Viru Viru, luego de 20 minutos llegamos a la entrada del aeropuerto cruceño, no pudimos seguir adelante... había un bloqueo de los trabajadores de la quebrada Aerosur, no dejaban pasar ni a pie. Les dije que tenia un vuelo a Italia y ellos respondieron que no cobraban hace 3 meses y que me joda.
Una profunda angustia y desesperación me hicieron pensar lo peor, por un momento tuve la esperanza que la policía venga a abrir paso, entonces recordé que la policía también estaba en huelga, cuando conté esta situación a un grupo de alemanes también bloqueados, comenzaron a blasfemar en su lengua nórdica.
Después de 30 minutos de espera (con entrevista en la red Uno incluida), un camba amigo nos dijo que había un hueco en la malla perimétrica a unos 400 metros, donde los bloqueadores no podían ver, nos encaminamos con las maletas en medio de la hierba alta y embarrada. Las maletas no cabían en el hueco, entonces tuvimos que lanzarlas por encima. Una vez adentro comenzamos a correr hacia la terminal, cuando pasamos cerca del punto de bloqueo, intercambiamos algunos insultos con los desafortunados bloqueadores, al escuchar mi acento aiquileño, me llamaron: "colla y mierda!"

Gracias a una camioneta que hacia su negocio de trasbordo llegamos rápido a la terminal y pude coger el vuelo del TAM con destino a Asunción, después Sao Paolo y luego de un turbulento tour por el Atlántico, finalmente Milano.

Llegue a Milano a las 3 de la tarde pero pensaba que eran las 9 de la mañana, luego de pasar el control de pasaportes y recoger mis maletas, un desconfiado carbiniero me controlo nuevamente el pasaporte.
Una vez librado de la aduana compré el ticket para el bus que me llevaría a la estación central donde me esperaría mi primo GP para llevarme a su casa.

Un sopapo de calor me dió la bienvenida a Italia cuando se abrieron las puertas de la terminal de Malpensa, luego de una relativa larga espera y algunos contratiempos en la estación central mi primo vino a recojerme y por primera vez en mi vida use un tren metropolitano, él me dijo que íbamos a la periferia, pero al llegar la periferia parecía el centro de Cochabamba.

Luego de una ducha, una pizza casera y ver la semifinal de la Eurocopa (España - Portugal), donde perdí una apuesta con JR, me fui finalmente a dormir, aunque no pude por los 30 º de calor que azotaba a la ciudad lombarda de día y de noche.


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