viernes, 3 de enero de 2014

Good Bye Europe (3/3)

Mientras la ciudad de Aalborg dormía y los jóvenes se recogían de las fiestas de Halloween, tomamos un madrugador tren que nos llevó al puerto de Frederikshaven, en el extremo norte danés, para tomar un ferry a la ciudad del Nobel, mas en el norte aún.



A primera hora de la mañana, la potente bocina del buque de StenaLine anunció la partida y estremeció a los pasajeros así como estremeció el corazón de otro Puriskiri en el puerto de Genova hace 30 años.
El viaje en barco fue una nueva experiencia, estuve explorando todo el barco como niño curioso y viendo el inmenso mar desde el puente, mientras los pasajeros escandinavos se alcoholizaban en sus camarotes.



A las 5 horas de viaje el buque entra en el angosto golfo que dirige a Oslo, desde ese momento es posible admirar la belleza de la naturaleza noruega, pequeñas islas y un ocaso fantástico antes de llegar a la capital.
Cuando comenzó la noche, entramos al puerto y descendimos a territorio noruego en medio del desorden que provocaban los ebrios escandinavos que aprovecharon el viaje para embriagarse como lo hacían sus antepasados vikingos.



Muy cerca del puerto se encuentra la Opera de Oslo, cuya moderna arquitectura permite subirse al techo para disfrutar unas vistas de la ciudad, una ciudad a la que en realidad solo venimos porque teníamos nuestros vuelos desde allí, durante todo el trayecto malas referencias sobre la urbe respecto al costo altísimo de vida nos quitó todas las ganas de visitar la ciudad mas cara del mundo, a la que llegamos casi por obligación.



Para el viajero mochilero es siempre una angustia llegar a este tipo de ciudades, personalmente veo a las ciudades caras como monstruos dispuestos a devorar mi limitado bolsillo. Una vez, Paulovich, el irónico y gracioso columnista Boliviano le preguntó en una entrevista a Augusto Cespedes: cuál era el aspecto mas difícil de vivir fuera del país, el autor de "Sangre de Mestizos" respondió que el mayor problema del expatriado no es la nostalgia, sino la falta de plata, la angustia de lograr comer a miles de kilómetros de casa.

Decidimos evitar el prohibitivo coste del metro y nos fuimos caminando a la casa de una pareja Argentina que nos salvó de la fría noche noruega, de camino a su periférico barrio, atravesamos la calle "Gronland" que viene a ser el barrio de inmigrantes y refugiados, caras y negocios árabes y africanos predominantemente, caracterizan esta vía donde escasean las cabelleras rubias que abundan en el centro.
Recorrimos la periferia a las diez de la noche en total seguridad, por calles que parecían mas la calles de las zonas residenciales cochabambinas mas que la zona de las clases populares de Oslo.
Alfredo y Virginia, quienes cambiaron su residencia del extremo sur al extremo norte del mundo nos abrieron las puertas de su casa, nos invitaron un platito y un vaso de fernet, así como se acostumbra en su tierra natal.



Oslo no ofrece mucho turísticamente hablando, es una ciudad predominantemente gris pero tiene con que defenderse. El Palacio Real con sus jardines y las embajadas que están detrás forman la parte mas pintoresca del centro.

Un lugar que no se pueden perder si visitan Oslo, es el parque de esculturas "Vigeland" del escultor del mismo nombre, el interesante parque esta formado por muchas figuras humanas desnudas y entrelazadas. No se paga entrada!!!



La lluvia, una constante del norte del mundo, limitó nuestro paseo, el cuál pudimos completar la mañana siguiente justo antes de tomar nuestros vuelos, el inmenso jardin botánico y la calle de los grafitis y arte callejero son otras cosas que puedo aconsejar. También les aconsejo probar los ricos bizcochos "boller" que vienen en combo con un vaso de café a buen precio.




Sobrevivimos a la ciudad mas cara del mundo gracias a la hospitalidad de nuestros amigos argentinos, a la comida rápida y a un centro de asistencia del municipio para jóvenes viajeros. De esa manera llegó el triste momento de la despedida con Ana, una gran compañera de viaje, tal vez sin ella no llegaba vivo aquí. Gracias Ana!

Un vuelo de RyanAir por el que pagué un irrisorio precio me sacó de Escandinavia y me llevó al otro extremo de Europa. Veinte agradables grados de temperatura y mi gran amigo Rafa me dieron la bienvenida a Andalucia, España.



Pude pasar parte de mis últimos días en este continente acogido por la gran hospitalidad y amabilidad de la familia Perez y los amigos de Rafa, en la campiña andaluza cerca de Velez-Malaga, con el insuperable jamón español y rodeado de sol y playa.
El sur español presenta un paisaje semiseco pero con bastante agricultura ya que cuentan con riego y las tradicionales casitas blancas le dan un toque especia al panorama.
Sus playas forman la famosa costa del sol, invadidas por el boom y la especulación inmobiliaria, por ahora detenida por la fuerte crisis que golpea a este pueblo, que a pesar del mal momento no pierde su alegría y sigue bailando flamenco, OLÉ!



El veloz y polémico tren "AVE" me trasladó a Madrid en tiempo record, desde allí y luego de ser alojado por la familia aiquileña Caero, di un fugaz salto al pais Vasco para saludar a amig@s y parientes.

Volví a Madrid donde tomé la maleta, la pesada, cargada de recuerdos, experiencias enriquecedoras y no tanto, alegrias, tristezas, sueños cumplidos, frustraciones, amistades, amores y desamores, muchos lugares y un profundo agradecimiento a las generosas personas que me brindaron su ayuda incondicional a lo largo de este continente lleno de contrastes, de riquezas y de pobrezas, de grandes avances en una esquina y de grandes retrasos en la otra, pueblos alegres y abiertos y otros no tanto. Un continente que ofrece una gran variedad de pueblos, culturas, costumbres y formas de pensar y prejuicios por romper o confirmar. Una gran variedad que al mismo tiempo esta unida por muchos factores en común, no por nada decía algún  italiano il mondo è bello perche è vario (el mundo es bello porque es variado) y otro le respondía tutto il mondo è un paese (Todo el mundo es un pueblo).

En el aeropuerto de Barajas una voz ibérica anuncia el vuelo de Boliviana de Aviación a Santa Cruz, los pasajeros en su mayoría paisanos, se aprestan ansiosos a viajar a casa, salir de este aeropuerto es mas reconfortante que la entrada, cuando llegaron cargados de ilusiones y temores, formando una fila en migración, rogando a Dios que el policía de turno le selle el pasaporte y lo deje pasar a la otrora tierra de las oportunidades cuya desalentadora situación actual obliga a muchos Bolivianos a retornar, algunos retornan con muchos euros, otros sin mucha suerte, vuelven como llegaron.

Las luces de la capital oriental, anuncian el fin del largo viaje trasatlántico, los corazones empiezan a agitarse y la ansiedad se apodera de los pasajeros, muchos de ellos volviendo de muchos años. La impaciencia  por ver a los seres queridos, desespera a los viajeros en la fila de control de inmigración -dejenoj pasar, no venimoj a robar venimoj a gajtar loj euroj!!- exclama un cruceño -o no pariente?

Superados los controles migratorios y el vuelo de conexión a Cochabamba, un funcionario aduanero de buen humor me dice: BIENVENIDO A CASA!....MUCHAS GRACIAS!!!!

Es así como deje de ser un Puriskiri por Europa.

Permitanme cerrar el relato de esta aventura viajera de un año y medio con una frase de Cesare Pavese en su libro "La luna e i falò":

"Por mucho tiempo creí que el pueblo donde nací era todo el mundo. Ahora que al mundo lo he visto de verdad, y se que esta formado por muchos pequeños pueblos, no se si de pequeño estaba muy equivocado"


MUCHAS GRACIAS DE CORAZÓN POR LEER ESTAS HUMILDES PAGINAS VIRTUALES.















martes, 10 de diciembre de 2013

Good Bye Europe (2/3)

Los pesimistas dicen que hacer autostop en Europa occidental es imposible, los optimistas dicen que Alemania es el país mas fácil para hacerlo pero la experiencia nos dice que la dificultad se centra en salir de las grandes ciudades como Hamburgo. Ana y Fabio pusieron a prueba su paciencia varias veces en la vía rápida que conduce a la autopista  norte. Luego de 3 horas de espera, un chofer Iraní nos ofreció llevarnos en su furgoneta hasta Tonder... que?? donde??.... - Danemark nos responde sonriente nuestro amigo from Teheran...ahh let's go my friend!!!!!!




Mientras atravesamos planicies plagadas de turbinas aeólicas, comentó con el cuate iraní la nueva amistad entre nuestros gobiernos, amistad basada en el resentimiento común hacia el imperio.
Bordeamos Flensburgo y salimos de la autopista, tomamos una carretera que recorre verdes campiñas, súbitamente, un letrero azul ubicado justo después de un riachuelo que hace de frontera, nos anuncia que estamos en Dinamarca, Welcome to Denmark!!! nos confirma con una carcajada el amable chófer nacido a los pies de los Montes Alborz.



Hacer dedo desde Tonder hasta Aarhus fue mas fácil aunque con muchos transbordos ya que la gente de un pais pequeño como este no acostumbra realizar grandes distancias.
El paisaje rural danés es predominantemente plano, con leves colinas, grandes y verdes praderas y bosques rebosantes de colores otoñales que hacen agradable el viaje.

Cuando el sol cayó en Escandinavia llegamos a Aarhus a bordo del coche de un libanés. Buscando el lugar convenido para encontrarnos con Peter, nuestro amigo local y colega en los tiempos rumanos, preguntamos la dirección a una bella rubia danesa quién nos respondió con una sonrisa de oreja a oreja, se nota que es el pueblo mas feliz de Europa.



Dinamarca es otro bastión de la bici, conseguir una es super simple, los candados de las bicis públicas se abren con una moneda de 20 coronas o 3 euros, que se te devuelven al reenganchar la bici en cualquier punto de bicis publicas de la ciudad.
Montados en las bicis del municipio, llegar a casa de Peter quién vive a 2 kilómetros del centro, a la cual se llega a través de una ciclovía que corre entre un bosque y la costa, no fue un problema.
El suburbio donde nos hospedaron esta formado por pequeñas casitas de ladrillo con enormes patios traseros compartidos, un barrio que parece muy agradable para vivir, es como vivir en un pacifico pueblo pero teniendo las ciudad a 5 minutos de bicicleta.



Nuestro amigo danés vive solo, sus padres no le ayudan económicamente porque el estado se hizó cargo de sus estudios y subsistencia cuando cumplió 18 años. Dinamarca al igual que los demás países escandinavos promueven y ayudan a los jóvenes a independizarse lo mas pronto posible. Una de las razones por la cual son un pueblo feliz.

Por la mañana nos dimos una vuelta por el bosquecillo que separa el barrio donde dormimos del centro, nos deleitamos con los colores otoñales y el olor a tierra húmeda.
Bajamos al centro y cambiamos dinero, me sorprendió que los cajeros no tienen un vidrio protector, te atienden en su escritorio, la delincuencia aquí es una anécdota escasa.
Mientras se camina por las calles, el simple contacto visual provoca una sonrisa en las danesas y daneses, están de buen humor, no tienen mucho de que quejarse y hace sol, tienen que disfrutarlo porque lo verán pocas veces antes del próximo mayo.
El paseo por la costa en la parte sur de la ciudad es agradable y no tiene desperdicio, el mar siempre seduce y aporta su parte para hacer de Aarhus, la ciudad mas feliz de Europa.



Bajo la lluvia de un viernes de otoño, continuamos nuestro viaje, nos fuimos mas al norte, a Aalborg, nos llevó un empresario de las torres de energia aéolica, quién nos explicó algunos aspectos del negocio. Sin saberlo estaba en mi ultimo viaje en autostop en Europa.

Seguramente Aalborg no es la ciudad mas linda de Dinamarca pero tampoco es fea. Es la capital industrial del norte danés en plena transición para convertirse en ciudad cultural y universitaria ya que las fabricas se van poco a poco al este de Europa o Asia.
Aquí nos alojó Annika, la misma amiga que me dio posada en Estonia, ella al igual que muchos jóvenes del este Europa vino a estudiar a esta ciudad, atraída por la alta calidad de vida y la educación gratuita y de buen nivel. La universidad de Aalborg es una de las mas internacionales del país, conocimos muchos estudiantes de los países recién ingresado a la UE quienes estudian y trabajan superando las dificultades del alto coste de vida danés, sus padres apenas pueden ayudarlos ya que ganan la cuarta parte de lo que sus hijos ganan aquí en un empleo de medio tiempo.



Aalborg esta a orillas de la via fluvial Limfjord que separa el cuerpo del país de la isla norte, del otro lado del canal esta el barrio de Norresbundy, que oficialmente es otra ciudad, pero en la practica es una zona de Aalborg. Varias edificaciones culturales e interesantes están en plena construcción y ex fabricas esta siendo transformadas en museos... Aalborg será una ciudad bonita en cinco años... afirma Izabele, una estudiante Lituana. El pequeño centro histórico ya se adelantó.



La vida nocturna del lugar es una de las mas movidas de Dinamarca, aqui se encuentra la famosa Jomfru Ane Gade que paradojicamente significa "calle de las virgenes" donde no hay otra cosa que bares y discotecas, los fines de semana por la noche está totalmente congestionado y es una de las calles mas vivas y bulliciosas que he visto.

Nos hubiera gustado quedarnos en la "Jomfru Ane Gade" pero al amanecer teníamos que continuar el viaje hacia Noruega. Se los contaré en el proximo y último post del PuriskirixEuropa.


jueves, 28 de noviembre de 2013

Good bye Europe (1/3)

Cuando los bosques trentinos se colorearon anunciando el otoño, la desición de retornar a la llajta fue tomada, solo quedaba terminar la cosecha de manzanas bajo la lluvia, saludar al clan "baizi" y preparar la mochila antes de abandonar la tierra de los abuelos.
Este año y medio nómada merecía despedirse con un viaje, el cual empecé solo, luego acompañado por mi amiga y colega Ana y lo termine solo. Solo me vine y solo me voy.
Me alejé de los territorios trentinos haciendo uso de una nueva forma barata y ecológica de viajar en Europa, se llama carpooling, la gente que viaja en coche ofrece en internet sus asientos para compartir gastos de gasolina.
Es así que viajé hasta Bergamo con un estudiante milanes y otra trentina llegando mas rapido que los lentos trenes regionales. Aproveche el corto paso por esa ciudad para saludar a Rocio y Maria, amigas bolivianas que residen ahí. Maria y su familia me permitieron pernoctar en su depa antes de tomar el madrugador vuelo a la tierra de Van Gogh.

Antes que salga el sol dije arrivederci Italia! y antes que me de cuenta estaba escuchando el idioma de Ana Frank en el aeropuerto de Eindhoven. Si aún no se ubicaron con las referencias mencionadas, me encontraba en Holanda o Países Bajos como quieran llamarle. Una vez escuche decir "Dios hizo al mundo y los holandeses hicieron Holanda", esta parte del mundo se encuentra bajo el nivel del mar, tal vez es algo difícil entender para quienes estamos acostumbrados a vivir sobre los 2000 msnm pero este territorio de tulipanes es mas bajo que el mismo mar por lo que tuvieron que construir enormes diques y comerle territorio al mar para sobrevivir, prácticamente fabricaron su territorio.



En Holanda existen redes de wifi por todo lado, gracias a eso contacte una amiga de CS quién me dió un paseo por su ciudad.
Eindhoven es una pequeña ciudad industrial del sur de Holanda, no tiene mucho que ofrecer turísticamente pero es lugar de paso por los viajeros debido a que los vuelos baratos aterrizan ahí.
Bombardeos nazis, americanos e ingleses no dejaron ladrillo sobre ladrillo pero la urbe renació y uno de sus frutos fue la multinacional Philips, de la empresa solo quedan oficinas, las fabricas se fueron a China o Europa del Este, la fabrica madre es hoy un centrico y "rústico" café.



Luego de la corta visita a esta pequeña ciudad industrial fuí a tomar el tren con destino Leiden, donde vive una amiga holandesa que se divertía en Cochabamba mientras yo me congelaba en Transilvania.
Los trenes en Holanda son caros, pero cómodos, bastante puntuales y tienen wifi gratis. Existe un truco para evitar pagar muchos euros cuando se viaja en trenes holandeses, el truco consiste en viajar junto a un estudiante o un poseedor de la OV-CHIPKAART quienes tienen derecho a comprar pasajes para su acompañante con un 40% de descuento. Si uno tiene suerte preguntando en la estación puedes ubicar alguien que vaya a tu mismo destino.



Llegué a Leiden y Denisse me barreó en su bicicleta a su casa, aquí la bici manda y el coche va por detrás sin bocinear.
Leiden es Amsterdam en pequeño, con las típicas casas angostas rojizas de ladrillo y con canales atravesando la ciudad, tiene la ventaja de no tener turistas y esta llena de estudiantes ya que alberga la universidad mas antigua del país. Estudiantes es sinónimo de fiesta y esta pequeña ciudad no es la excepción.

Al día siguiente visité la capital, Amsterdam, famosa por sus coffee shops y su barrio rojo donde las juventudes occidentales van a fumar mariguana, embriagarse y visitar prostíbulos legalmente. El hecho de que esta hierba sea legal en esta urbe y toda la publicidad que le ha hecho el cine americano genera una gran afluencia de turistas y dinero pero al mismo tiempo, según la guía del free tour, ha denigrado la imagen de la ciudad, la cual tiene mucho mas que ofrecer que cafés donde "k'olearse" y minas en pelotas en las vitrinas de la zona roja. Por otra parte la legalidad evita en cierta medida el tráfico de hierba y la explotación de las trabajadoras sexuales.



La noche en Amsterdam es vibrante y ruidosa, aquí hay mucha diversión pero para eso se necesita mucha plata, mucho turista es sinónimo de precios altísimos, yo me limite a tomar unas cervecitas con mi ex cuñada y volver a Leiden donde me sentía mas a gusto porque rumba se encuentra en todo lado.



Pero ¿que más ofrece Amsterdam? Bellísima arquitectura que no logro describir por lo cual los invito a ver las fotos. Muchos canales atraviesan la ciudad... "es la Venecia del norte" comentó un australiano, "es mejor que Venecia porque allá el agua es hedionda" respondió nuestra guía... "bueno no tanto comparado con el río Rocha cuando esta medio seco" pensó un viajero.
Los museos de Vang Gogh y Ana Frank son lugares que hay que ver cuando se visita Pecadolandia, los cuáles pelotudamente no visite debido a mi flojera de hacer fila y a mi inculturalidad crónica.
Terminando el tour gratuito me encontré con una amiga from Trentino, ella me llevó a conocer el Amsterdam que esta fuera del circulo turístico, el Amsterdam silencioso, donde se puede pasear relajadamente, comer un pie de limón en la pastelería del barrio a orillas de un canal escuchando el cantar de los pájaros, el ruido de los motores se siente muy en el fondo, aquí la bici ha ganado la batalla.



Amsterdam quedó atrás, me fuí en busca de Ana, para encaminarnos a Escandinavia, la encontré en Groningen, pequeña y bonita ciudad univeristaria al noreste del país cerca de la frontera con Alemania.



Un sábado muy temprano nos encaminamos a la avenida que lleva a la autopista para comenzar una nueva aventura en autostop, hacer dedo en Holanda es complicado porque hay tantas carreteras, autopistas, salidas, entradas, circunvalaciones, etc. haciendo dificultoso escoger el punto mas idóneo aún con la ayuda de www.hitchwiki.org.
Por estos lados el autostop es entretenido, pocos se detienen pero muchos te sonríen, te bocinean, te saludan, dan animos para seguir esperando, otros mas amables se detienen un rato talvés para recomendarte otro lugar mejor para hacer dedo, según el destino al que vas. La policía también se detuvo para botarnos del lugar, pero hicieron bien porque cambiamos de lugar y una pareja de un holandés y una colombiana nos subieron a su auto clásico de los 60'.



Los amigos iban a Alemania solo a comprar pan porque les gustaba tremendamente el pan de Oldenburg, como los cochabambinos que van a Arani a comprar pan, lamentablemente pillamos trancadera y tuvieron que comer el pan en el almuerzo en vez que en el desayuno.
Desde Oldenburgo continuamos con el auutostop para llegar a nuestro primer destino: Hamburgo. Nos fue pésimo, esperamos 4 horas hasta que un buen hombre se apiadó y nos ofreció llevarnos hasta Bremen, como ya obscurecia le pedimos que nos lleve a la estación de trenes, en el camino pude ver la fabrica de la chela Carlsberg.



Los trenes alemanes son ridiculamente extra caros, pero hay una maña para safarlos, es posible comprar boleto para cinco personas, con estos boletos se ahorra hasta el 70% de lo que costaría un pasaje individual. Nos dimos a la tarea de buscar gente que vaya a nuestro mismo destino, voces hispanas se reconocieron y se llamaron al encuentro casi inmediatamente, un mexicano y una española fueron nuestros casuales compañeros de viaje.
Llegando a Hamburgo, nos sucedió una anécdota que creo vale la pena contarla, no sabíamos que ticket de metro comprar porque los precios variaban de acuerdo a la distancia del centro y no teníamos idea cual era la zona del cuate que nos alojaría. Fuimos al centro de información de la empresa, nos atendió un malhumorado funcionario quién al escucharnos hablar inglés, dijó secamente DEUTSCH!! insistimos con el inglés y un rotundo NEIN!!!!! le salió de lo mas profundo de su ser alemán...  cojudo! respondió el lado semivulgar de mi ser aiquileño. Pedimos información a un grupo de jóvenes que no supieron darnos respuesta pero nos acompañaron de vuelta al centro de información, expresaron nuestra queja a otra funcionaria y exigimos que le diera el respectivo putazo al mal funcionario quién nos miró con cara de fueron a quejarse a su mami?




Al final pudimos llegar a casa de Joanes, amigo de Ana, de sus tiempos de Erasmus en Madrid. Cuando le contamos nuestro recorrido, nos dijo que la ciudad que dejamos en la mañana es la 3ra mas feliz de Europa, Hamburgo es la segunda y Aarhus nuestro siguiente destino en Dinamarca es la primera. Sin darnos cuenta estabamos haciendo el tour de la felicidad.



Los habitantes de Hamburgo tienen razones para ser felices, viven en una bonita ciudad, tienen enormes areas verdes, lagos artificiales dentro la ciudad donde se puede hacer deportes acuáticos, mucha juventud y playa en el verano.
Hamburgo tiene uno de los puertos mas grandes de Europa, en el pasado los buques podian ingresar a la ciudad por unos canales, donde cargaban y descargaban desde unos almacenes que ahora son patrimonio de la UNESCO.



Para alegría de Ana, existe aquí una fuerte colonia portuguesa, asi que pudimos degustar un cafe luso en la cafeteria "Madeira".
Es posible comprar boleto de transporte para grupos que tiene vigencia de un dia e incluye los barcos con los que se puede hacer un lindo paseo por la costa de Hamburgo. Cerramos la jornada turística con enchiladas mexicanas, Joanes nos dió un gran tour por su ciudad, de la cuál no tenia mucha idea pero me fui gratamente sorprendido. La mañana siguiente estabamos de nuevo on the road, pero dejemoslo para el siguiente post.







sábado, 12 de octubre de 2013

Viaje al fin del mundo

Luego de trabajar casi tres meses sin un solo día de descanso en Lavarone haciendo un trabajo que "non le miga facil", el verano se terminó y con él se fueron los turistas, la calma volvió a las montañas trentinas, los huertos familiares dieron sus frutos y los trentinos empezaron a intercambiar su producción con vecinos y parientes, este año fue excepcional para los tomates que llegaron a pesar un kilo sin exagerar.
 
Luego de tantos meses sin viajar, el espíritu explorador reclamaba revancha, es así que aprovechando los centavos ganados lavando ollas y preparando pastas decidí irme al fin del mundo... pero donde es el fin del mundo? Si quieren saber los invito a seguir leyendo este humilde post sino son libres de hacer lo que les de la gana.
 
El fin del mundo esta un poco lejos así que había que hacerlo en etapas. La primera etapa lo hice junto a mi colega de trabajo y gran amiga Silvia. El destino: la pequeña ciudad de Mainz en el occidente alemán donde reside una amiga cochabambina.
 
Una tarde nublada de septiembre tomamos un tren regional en Rovereto que nos condujo hasta la ciudad de Bologna, luego de cruzar la region golpeada por el terremoto de 2010.
Tomamos nuestro barato vuelo Ryanair desde el aeropuerto de esta ciudad donde se inventó la Lasagna plato también conocido como pasticcio por los italoparlantes.
Una hora después ya estábamos en el segundo aeropuerto de Frankfurt donde nos esperaban Noelia y su marido, amigo de gran cultura quién realizó practicas médicas en la llajta hace algunos años.
Antes de ir a Mainz pensaba que en esa ciudad, a orillas del Rin, desconocida para mi, no había nada interesante que ver mas que visitar a una compatriota y tomar cerveza teutona.
Bueno, como siempre en mi vida, estaba equivocado pues resulta que en Mainz vivió Johannes Gutenberg... quién??? Si repasan sus libros de historia de segundo medio recordaran que este personaje inventó la imprenta el mismo año en que Colón llegó a Republica Dominicana. Es decir que en Mainz nació esta revolución de los textos escritos que dejó sin trabajo a los monjes copistas y permitió difundir los libros aceleradamente. Otro aspecto que me llamó la atención de esta pequeña ciudad, que si es mal pronunciada puede ser confundida con la materia prima de la chicha, es su arquitectura sajona, en seguida me trae a la mente los centros históricos de las ciudades de Transilvania (en un post de hace mil años expliqué que Transilvania fue poblada por alemanes sajones), sentía que caminaba en Brasov o Sibiu en esos bellos tiempos de voluntariado en los que la palabra "trabajo" era tabú y las palabras "viajar" y "autostop" eran ley.
 
Luego de turistear durante el día, la noche alemana llamó a sus visitantes a sentarse en una mesa del bar de cerveza artesanal "Eisgrub Brau". En la mesa no estuvimos solos, disfrutamos de la compañía de una pareja de La Paz yyyyaaaaaaaa. Se puede decir que una de las sensaciones mas bonitas que se experimentan cuando se esta fuera del terruño es encontrar compatriotas y compartir con ellos.
 
ya pues salud! sequen! cien toditos!
toma pues!
mejor la huari no?!
donde le continuamos? llama radiotaxi yyyyaaaaaa
amiga nos traes mas chelita xfa.... ay q boludo perdon.., dont speak german hahahha

 
 
Los litros de cerveza ingeridos no fueron pocos y tuvieron un efecto desagradable luego de terminar la velada Boliviana.
Resulta que esa madrugada yo debía continuar mi camino al fin del mundo, el vuelo partía al amanecer pero mi estomago revuelto no estaba en condiciones de hacer la hora en bus hasta el aeropuerto y la otra hora de vuelo que me esperaban, De todos modos el viaje se llevó a cabo en condiciones  de hangover que no se lo deseo a nadie.
Desde la ventana del avión pude leer: "London Stansted Airport", siempre había querido conocer Londres pero nunca imaginé que me presentaría con un chaki terrible.
Mis ganas de tomar un té ingles para recuperar se vieron interrumpidas por la enorme fila que había en migración, pues resulta que Inglaterra, Gran Bretaña, Reino Unido o como carajos quieran llamarla sigue controlando documentos a los pasajeros de vuelos internos europeos a pesar de estar en la Unión Europea, se hacen a los diferentes y manejan sus coches en sentido contrario a todo el mundo pero bueno allá ellos con sus manías.
El policía que me controló el pasaporte, todo un correcto Gentleman inglés me expresó cortes y gentilmente su desconfianza haciendo demasiadas preguntas, como "lo cortes no quita lo valiente", le explique cortésmente que solo estaba de paso rumbo al fin del mundo y que no tenía intenciones de quedarme en su decadente y viejo imperio pasado de moda.
 
Londres cuenta con 6 aeropuertos, lo que la hace la ciudad con mayor trafico aéreo del mundo, aprovechando las 5 horas antes de mi vuelo al Fin del Mundo y que debía cambiar de aeropuerto me fui a dar una vuelta al centro. El afán británico de diferenciarse del resto de Europa y del mundo hace que no usen el Euro como moneda sino las Libras esterlinas que asi son llamadas en todo el mundo pero los diferenciados lugareños las llaman pounds. La casa de cambio me asaltó sin pistola y cobró su jugosa comisión ganando como si nada el dinero ganado con sacrificio por otros.
 
El bus que me llevó al centro de Londres tardó casi dos horas por el intenso tráfico pasando primero por los barrios populares con casas medio grises de ladrillo sin revocar externamente con sus respectivas chimeneas y sus antenas de televisión, una vez llegado a la estación fui directamente a ver el famoso Big Bang, bajo la llovizna, me perdí entre las típicas calles londinenses donde viven las clases acomodadas, casas blancas todas iguales con las graditas que conduce a la puerta de ingreso, seguro ya las vieron en alguna película.
Unos albañiles me indicaron como llegar al parlamento y en el camino me encontré con una de las famosas cabinas telefónicas rojas de esta ciudad. me parece que ya nadie las usa pero están ahí para que los turistas saquen fotos. A continuación llego a un puente sobre el rio Tamesis desde donde pude divisar mi objetivo, al querer cruzar una avenida recibo un bocinazo de esos buses rojos de dos pisos, el cual venía por la izquierda recordándome que aquí las cosas funcionan al revés.
Finalmente llegué a los pies del famoso reloj que esta en la torre del parlamento inglés y tomé unas cuantas fotos de rigor, no fueron muchas, me quede sin batería porque olvide recargar por enésima vez (q boludo!).
No necesitan que les describa el monumento londinense porque es por demás conocido y lo habrán visto en millones de fotos y en la TV. Quise ir también a ver el "Tower bridge" ese puente levadizo con dos torres, pero seguía lloviendo, no sabia como llegar y mi estomago seguía arrastrando las consecuencias de la cerveza alemana.
Detrás de la Abadía de Westminster, encontré una pequeña calle con varios negocios y también ambulantes que parecía el "Callejon Diagon" de los libros de Harry P. Encontre una casa de Té y pagué el té mas caro de mi vida pero me hizo bien, a continuación entre a un Pub que resulto ser obscuro, revestido de madera vieja en su interior, uno de esos bares en que entras y todos se dan la vuelta a verte y con la típica camarera rubia que debe lidiar con los borrachos matutinos, pedí un café como excusa para usar el wifi y escuche rumores en la mesa del fondo: fucking italians...por supuesto no me di la molestia de aclarar mi origen.

Volví a la estación de buses ayudado por las indicaciones dadas gentilmente por los lugareños cuyo acento me resulta incomprensible a ratos. El bus de camino a Luton Airport llegó con retraso y ni si quiera al aeropuerto sino que kilómetros antes tuvimos que cambiar a un bus local, cosa que en boletería no nos informaron, dejando en entredicho la puntualidad y responsabilidad inglesa de la que tanto se jactan.

Por suerte y luego de pasar los exagerados controles aeroportuarios pude tomar mi avión al fin del mundo. Tres horas después divisé por la ventanilla una isla que parecía un asteroide caído en el  océano totalmente cubierta de musgo, el piloto anunció el aterrizaje en el Aeropuerto de Keflavik...Bienvenidos a ISLANDIA!

Islandia es un pequeño mundo de otro mundo, todo esta cerca en Europa menos Islandia, toda Europa esta superpoblada menos esta lejana isla donde la naturaleza un tanto dura ha impuesto su ley.

Al salir del avión me preguntaba donde pasaría la fría noche ártica porque no tuve éxito en CouchSurfing, en el bus que va a la capital Reykjavík conocí dos muchachos ingleses quienes iban a un hostal de jóvenes y los seguí porque no tenía otra opción. El "BusHostel" resultó ser un buen lugar para alojarse y con buena onda, a precios razonables en un país donde todo es demasiado caro menos el agua caliente que viene de los Geysers que abundan en la isla, cuando se toma una ducha caliente el agua tiene un fuerte olor a azufre.


Salimos a pasear con los british guys por el centro y a la zona de los bares que llegan a ser solo dos cuadras, imaginaba que la vida nocturna islandesa era muy tranquila al ser un país nórdico pero estaba rotundamente equivocado, los islandeses se divierten a la grande y un poco mas que exagerado a mi parecer, las dos cuadras donde se lleva a cabo el caos (a 2º grados de temperatura en septiembre)dejan chica a la Av. Pando de Cbba. en sus mejores tiempos. Me vino a la mente la canción: "la gente esta muy loca... What the fuck!!!"

 
Al día siguiente una amiga from New Zealand se unió al cuarteto y fuimos a recorrer la ciudad, se ven muy pocos peatones por las calles, la mayor parte son turistas, supongo que los islandeses estan en casa por el frió ya que no tienen que pasear como nosotros. La ciudad de Reykjavík es muy pintoresca con sus típicas casa nórdicas cubiertas con una especie de calamina hecha de granito volcánico que mantiene el calor dentro, vimos que estaban trabajando poniendo calefacción en las aceras, Islandia tiene tanta energía geotérmica y tan poca población que se puede dar el lujo de calentar también las calles a precio de gallina muerta. La población total es de alrededor 350000 habitantes de los cuales dos tercios viven en la capital y los pocos restantes dispersos en el frió territorio. También dimos una vuelta al puerto y nos encontramos con un poco de arte moderno y mas allá con la enorme catedral parecida a la catedral aiquileña.





Pasamos por el museo del asentamiento humano en Islandia. la isla es habitada hace apenas mil años. Vikingos noruegos sin miedo al mar ni a la muerte colonizaron el territorio y dicen sus libros que fueron los primeros en descubrir América, el hecho es creíble ya que Canada no esta muy lejos. Cuentan los vikingos que alrededor del año 1300 llegarón a un territorio desconocido en el oeste al cual llamaron "Vinland" donde se asentaron temporalmente y comerciaron con los nativos pero esta colonia no duró mucho y abandonaron el lugar. En 1477 un jovén marinero genovés sin miedo al mar ni a lo desconocido visitó Islandia para informarse sobre los rumores de "Vinland", 15 años después tres carabelas españolas se toparon con playas caribeñas, pero esa es ya otra historia.

 
 
Luego de la visita al museo quisimos almorzar en algún lugar pero fue imposible por los precios estratosféricos expresados en coronas islandesas (moneda local) no aptos para mochileros asi que nos fuímos al supermercado "Bonus" el cuál esta simbolizado por un chancho, son los mas baratos de la isla pero no dejan de ser caros comparados con Italia o España.
Islandia hasta antes del 2008 era puntero en el ranking de desarrollo y bienestar social junto a los demas paises escandinavos. En ese tiempo los que dirigian la economia del pais quisieron que el pais se dedique al sector terciario, sobretodo a acojer grandes bancos y convertirse en un paraíso fiscal, cuando la burbuja de la especulación explotó en USA y Europa, Islandia cayo en desgracia de la noche a la mañana pero se recuperaron rapido de la crisis y volvieron al top porque en vez que subvencionar a los bancos culpables del crash los dejaron quebrar al contrario que el resto de Europa. Hoy se puede decir que la palabra pobreza en Islandia, está solo en el diccionario.



Los british guys habían ya alquilado con antelación un jeep Susuki Jinmy para vueltear en la isla, acordamos compartir gastos de gasolina y el cuarteto se fue al "Golden circle" que es una ruta turística con lo mínimo que se tiene que ver cuando se va a Islandia.

 
Tardamos casi una hora solo para salir de la ciudad perdidos en los barrios periféricos sin saber a quién preguntar porque peatones no habían. Una vez encontrado el camino se sube levemente a un altiplano muy parecido al boliviano, entonces comenzó a azotar el viento que fue muy, muy pero muy fuerte que era capaz de empujar nuestro pequeño jeep al carril contrario, cuando nos detuvimos a tomar fotos, las puertas del auto debían ser abiertas con extrema precaución porque había el riesgo que el viento las arranque. No estoy exagerando, ha pasado muchas veces aquí en el fin del mundo. Tuvimos un cacho de miedo.


 
Pasamos por el lago de Phingvellir el cual no pudimos ver bien por la neblina, a continuación bajamos un poco hacia unos pastizales con robustos caballos donde el viento redujo su intensidad, kilómetros mas allá llegamos al Geyser mas grande del país, que erupta agua hervida a 30 metros de altura cada 5 minutos, en el lugar hay varios mini geysers y lagunitas de agua caliente.



 
Continuamos el viaje y llegamos a la enorme catarata de Gullfoss, me encantó, es poderosa e imponente y es posible acercarse bastante al agua gelida. Gullfoss significa cascada de oro, porque dice la leyenda que un granjero de la zona tenía mucha riqueza pero era muy tacaño así que antes de morir para evitar que nadie se quede con su oro lo botó al fondo de la catarata, no seré yo quien se lance al agua a buscarlo ya que ni nadar se.


 
 
Regresando a la capital pasamos por un ex crater volcánico que ahora es un lago, pero nos dimos cuenta tarde cuando ya habíamos pasado 10 kilómetros, nos encontramos con una iglesia-museo en medio de la nada donde los Obispos de la isla tenian su residencia en el pasado, tenía una aire un poco tétrico.

Volvimos a la ciudad a reposar, comer y refugiarnos del viento que sacudió la ciudad toda la noche. Cuando desperté los amigos británicos partieron al norte, yo me fui a vueltear por la city a enviar alguna postal y a averiguar precios de algún tour con la amiga neozelandesa.
 
Nunca me ha gustado ir en tours organizados pero aquí me vi obligado a  hacerlo, porque el transporte público es caro y escaso y no queria irme de Islandia in ver el sur.
En Islandia existen una decena de empresas turísticas que realizan recorridos de un día en sus propios buses a precios exagerados, durante el verano ofrecen transporte regular de pasajeros, pero desde septiembre solo tours. La mejor opción para moverse es alquilar auto en grupo o hacer dedo pero con las condiciones climáticas que encontré era casi imposible.
 
Compramos el paquete del tour jornalero al sur, partímos a las 6 de la mañana, saliendo de Reykjavík rumbo al sur se pasa por una planicie donde solo hay pequeños geysers y roca volcánica cubierta de musgo, a continuación se baja un poco a unas llanuras fertiles donde se ven varias granjas que se dedican a la cría de caballos de una raza robusta resistente a temperaturas extremas, la isla exporta caballos pero no para correr sino para comer. Esta zona se encuentra a los pies del Volcán Hekla, en la edad media los pueblos nórdicos y no solo creían que el infierno se encontraba dentro este volcán, es por eso cuando los escandinavos se reniegan te mandan a Hekla en vez que al infierno, palabra que se parece a su correspondencia en inglés Hell.


 
 Continuando el camino la carretera llega a la costa y no se separa mas de ella. La panorámica en este trecho es bellísima, verdes colinas descienden bruscamente metros antes de la costa oceánica, ya metidos en el sur islandés otro volcán cobra protagonismo, es el Eyjafjallajökull, volcán de nombre impronunciable que hizó erupción el 2010 provocando el cierre de todo el espacio aereo europeo por algunos dias, se vieron perjudicados en esos dias también los semifinalistas de la Champions League que tuvieron que moverse en flota para jugar sus partidos.
Una granja ubicada en medio a una vista completa del volcán es lun lugar ideal para sacar fotitos, distraído con la camara piso un charco y me baño el pie derecho, unos asiaticos se cagan de risa... chinos de m... dije en voz alta seguro de no ser entendido, creo que no entendieron las palabras pero si el mensaje.


 
El glaciar que esta a los pies de este volcán es el siguiente punto a ser visitado, en los ultimos años ha perdido mucha superficie de hielo a causa del calentamiento global dicen. De nuevo en el bus, me me duermo y soy despertado por la voz del guía que anuncia que hemos llegado al pueblo de Vik donde se puede comer en la estación de servicio, mientras la gente come, me dirijo a la playa de arena negra como mi conciencia, perdí mi mirada en el inmenso océano y fuí feliz, me senti feliz, me sentí en paz y quise quedarme a vivir en ese frío pueblito del sud islandés, como si el espíritu hubiera encontrado su lugar en el mundo.


 
 
Cinco kilómetros mas allá las playas son aún mas bellas con vistas espectaculares y formaciones rocosas interesantes, enormes pilares de piedra que parecen hechas por un escultor.
La siguiente parada es el museo de Skogar, caserio que se encuentra a lado de la enorme cascada de Skogafoss, la mas alta de Europa.
El museo tiene un colección de objetos que muestran como vivían los islandeses antes del desarrollo y del bienestar social, era sin dudas, una vida muy dura. En la necesidad nace la creatividad y con ayuda de la imaginación los islandeses de antes usaron por ejemplo las costillas de ballena puestas debajo los zapatos para patinar en el hielo, o el higado de este mismo pez fue usado como globo de aire para hacer flotar las redes de pesca. Las pequeñas casa rurales islandesas eran cubiertas de tierras con vegetación encima porque una vez no habia calefacción.


 
Luego del viaje al pasado nos espera Skogafoss con su potente ruido de miles y miles de litros cayendo desde 63 metros acompañados de un arcoiris... ESPECTACULAR!

 
 
Aún quedaba una cascada por ver, se llama Seljalandsfoss, no es tan grande pero su atractivo es que se puede ir detras de la caída del agua, ese dia había mucho viento y la cascada nos hizo una ducha gelida a los que fuimos a verla por detrás.


 
 
De regreso al Bus Hostel, encontré una señora Dominicana residente en NY quién a sus 80 años sigue viajando y alojandose en hosteles de jovenes, pasamos algunas horas conversando en las cuales me contó en su acento caribeño los viajes de su vida, "viajo para conocer lugares pero sobretodo para conocer y encontrar a la gente del lugar" me dijo, "si se viaja solo para ver los atractivos turísticos y no a la gente que lo habita, ha banalizado el sentido del viaje" agregó.
 
El último dia en la isla  fuí en transporte público a una localidad cercana, Akranes en el norte que en su pagina web pintaba bien pero en realidad no hay NADA interesante a parte de dos viejos faros en la costa, para volver probe autostop y un plomero me dio e pasaje a Reykjavík, durante el recorrido se quejó que no puede encontrar un ayudante porque toda la juventud islandesa tiene grado univeristario y la mayoria master y doctorado, pero el mercado de trabajo altamente calificado en una población pequeña no abastece para tantos profesionales quienes despues de haber estudiado tanto se niegan ser mano de obra.

La ultima noche en el hostel reecontré los british guys que habían vuelto de su viaje al norte donde encontraron una tormenta de nieve. Hicímos hora para irnos al eropuerto jugando cartas con unos australianos y nos perdimos, porque no sabiamos, la aurora boreal que se divisó esa noche sobre el cielo de la ciudad.
 
Cuando el avión despegó de vuelta al sur, apreciamos por ultima vez esa enorme isla cubierta de musgo, un pequeño mundo de otro mundo.