viernes, 21 de junio de 2013

A los pies de la Vigolana

Querid@s lectoras/es, no tengo ninguna aventura viajera para contarles en este post sino las impresiones y experiencias vividas estos dos últimos meses de mi segunda etapa trentina.

La flota polaca de Eurolines, no muy nueva que digamos parecida a las flotas que van de Cochabamba a Llallagua y otros centros mineros, recorrió 950 Km desde Berlín hasta Trento en 13 horas, distancias y tiempos de viaje astronómicos para la cosmovisión europea pero comunes en los extensos territorios sudamericanos.

Vi un pedacito de Munich a las 2 am , fuí al baño en un surtidor en las afueras de Innsbruck en Austria, no vi el famoso y gigante Puente Europa porque me dormí y por poco me llevan hasta Verona si no hacía recuerdo al chofer que había un molestoso pasajero aiquileño que debía bajar en la ciudad del concilio. 
Llovía en el Trentino ese sábado de finales de abril y asi fue el clima durante gran parte de esta extraña primavera en la cual incluso nevó a fines de mayo, fenómeno visto muy raramente, dicen los lugareños.

Me alojarón muy gentil y generosamente mis tíos Fiorella y Franco. Gracias a Dios, tengo muchos ti@s dispersos en este territorio que siempre que he necesitado me han echado una mano. He aprendido a no contar con la mayor parte de l@s prim@s, están ocupados, casados, estudian o simplemente no me dan bola, no los culpo, en esta parte del mundo, las relaciones interpersonales son mas frías, pero igual siempre serán bienvenidos en la llajta o en la Capital del Charango.

Mi nuevo hogar temporal  se encuentra en el pueblo de Vigolo Vattaro ubicado en un angosto y fertil altiplanito lleno de manzanales y viñas a los pies de la montaña llamada Vigolana. Este pequeño valle acoge otros dos pueblos: Vattaro y Bosentino. Entre los 3 poblados no distan mas de 2 kilometros y forman una especie de triángulo.
A pesar de la emífera distancia los habitantes (sobretodo los viejos) sienten la apartenencia a su pueblito por no decir pueblucho XD.
En el pasado hubieron ciertas broncas entre ellos, como sucede entre Aiquile y Mizque. Hay una frase que dicen los Vigolanos en dialecto "non nar a Vattar se non hai da far" que sería en una traducción no literal: no vayas a Vattaro si no es estrictamente necesario.
Bueno yo si tenia necesidad de ir para sacar mi carnet de identidad y fui caminando porque esta cerca y los buses de los ladrones de "Trentino Trasporti" cobran un dineral y pasan cada 5789 horas.
Antes de Vattaro pase por Bosentino donde se encuentra el fotostudio de la zona, por cierto la fotógrafa es una rubia que no esta nada mal ;)
El sendero que une Vigolo V. con Bosentino ofrece un agradable paseo en medio del bosque y pasa por un lugar super pacífico donde se encuentra un pequeño santuario, es un rincón donde solo se escucha correr el agua de un riachuelo y los propios pensamientos.



Como vine al Trentino en busca de trabajo me puse a buscarlo apenas llegué pero la situación económica italiana no pasa por su mejor momento, el trabajo escasea en todo el país y obvio también esta provincia que a pesar de ser una economía bastante fuerte y refugiada en su autonomía regional, ha sufrido igualmente aunque menos dramática que el resto del país los embates de la crísis. La economía trentina esta formada por micro y medianas empresas que se ven ahogadas por los excesivos impuestos del estado que se come hasta el 50 % de los dividendos. El estado alega que los altos impuestos se deben a que hay demasiado evasión fiscal, porque si todos cumplirían, todos pagarían menos. Por lo tanto la policía financiera se dedica a cazar peces chicos que no pagaron sus tasas pero lo cierto es que los verdaderos evasores son las grandes compañías y millonarios, empezando por Berlusconi, que defraudan al estado porque al final como dice el tío Franco:"le tasse, le paga la pora zent" dicho en la lengua de Cervantes: los impuestos los pagan los pobres y no los grandes ladrones que maman al fisco llevando sus capitales a Luxemburgo, Islas Caiman o al culo del condor.

Por suerte gracias a la renuncia de una amiga que quiere dedicarse al estudio, me contrataron en un hotel en las montañas de Lavarone como ayudante de cocina y lavaplatos durante el verano. Supongo que después de este trabajo habré aprendido a cocinar y estaré listo para el matrimonio, solo falta la novia, las interesadas mandar curriculum con foto de frente y de perfil hahaha.

Como el trabajo recién comenzará en julio durante este tiempo me dedique a hacer algún trabajillo, hacer voluntariado en un comercio "Ecosolidario", visitar amigos, tomarme una cervecita a orillas del lago de Caldonazzo, hacer amistades y algo mas que amistades en el poblado y el resto del tiempo huevear en Facebook, una peligrosa adicción que me esta consumiendo, por lo tanto me propusé no usarlo las dos ultimas semanas de junio para desintoxicarme un poco.

Ah si, también me di un par de escapadas a Padova y Venecia, la nueva visita a la histórica ciudad de las gondolas fue diversa, alejado de los turístas y negocios de lujo, compartí con estudiantes y venecianos originales residentes quienes son los creadores del verdadero Spritz no como la huevada que me sirvieron en un bar a orillas del lago de Madrano.