Cuando los bosques trentinos se colorearon anunciando el otoño, la desición de retornar a la llajta fue tomada, solo quedaba terminar la cosecha de manzanas bajo la lluvia, saludar al clan "baizi" y preparar la mochila antes de abandonar la tierra de los abuelos.
Este año y medio nómada merecía despedirse con un viaje, el cual empecé solo, luego acompañado por mi amiga y colega Ana y lo termine solo. Solo me vine y solo me voy.
Me alejé de los territorios trentinos haciendo uso de una nueva forma barata y ecológica de viajar en Europa, se llama carpooling, la gente que viaja en coche ofrece en internet sus asientos para compartir gastos de gasolina.
Es así que viajé hasta Bergamo con un estudiante milanes y otra trentina llegando mas rapido que los lentos trenes regionales. Aproveche el corto paso por esa ciudad para saludar a Rocio y Maria, amigas bolivianas que residen ahí. Maria y su familia me permitieron pernoctar en su depa antes de tomar el madrugador vuelo a la tierra de Van Gogh.
Antes que salga el sol dije arrivederci Italia! y antes que me de cuenta estaba escuchando el idioma de Ana Frank en el aeropuerto de Eindhoven. Si aún no se ubicaron con las referencias mencionadas, me encontraba en Holanda o Países Bajos como quieran llamarle. Una vez escuche decir "Dios hizo al mundo y los holandeses hicieron Holanda", esta parte del mundo se encuentra bajo el nivel del mar, tal vez es algo difícil entender para quienes estamos acostumbrados a vivir sobre los 2000 msnm pero este territorio de tulipanes es mas bajo que el mismo mar por lo que tuvieron que construir enormes diques y comerle territorio al mar para sobrevivir, prácticamente fabricaron su territorio.
En Holanda existen redes de wifi por todo lado, gracias a eso contacte una amiga de CS quién me dió un paseo por su ciudad.
Eindhoven es una pequeña ciudad industrial del sur de Holanda, no tiene mucho que ofrecer turísticamente pero es lugar de paso por los viajeros debido a que los vuelos baratos aterrizan ahí.
Bombardeos nazis, americanos e ingleses no dejaron ladrillo sobre ladrillo pero la urbe renació y uno de sus frutos fue la multinacional Philips, de la empresa solo quedan oficinas, las fabricas se fueron a China o Europa del Este, la fabrica madre es hoy un centrico y "rústico" café.
Luego de la corta visita a esta pequeña ciudad industrial fuí a tomar el tren con destino Leiden, donde vive una amiga holandesa que se divertía en Cochabamba mientras yo me congelaba en Transilvania.
Los trenes en Holanda son caros, pero cómodos, bastante puntuales y tienen wifi gratis. Existe un truco para evitar pagar muchos euros cuando se viaja en trenes holandeses, el truco consiste en viajar junto a un estudiante o un poseedor de la OV-CHIPKAART quienes tienen derecho a comprar pasajes para su acompañante con un 40% de descuento. Si uno tiene suerte preguntando en la estación puedes ubicar alguien que vaya a tu mismo destino.
Llegué a Leiden y Denisse me barreó en su bicicleta a su casa, aquí la bici manda y el coche va por detrás sin bocinear.
Leiden es Amsterdam en pequeño, con las típicas casas angostas rojizas de ladrillo y con canales atravesando la ciudad, tiene la ventaja de no tener turistas y esta llena de estudiantes ya que alberga la universidad mas antigua del país. Estudiantes es sinónimo de fiesta y esta pequeña ciudad no es la excepción.
Al día siguiente visité la capital, Amsterdam, famosa por sus coffee shops y su barrio rojo donde las juventudes occidentales van a fumar mariguana, embriagarse y visitar prostíbulos legalmente. El hecho de que esta hierba sea legal en esta urbe y toda la publicidad que le ha hecho el cine americano genera una gran afluencia de turistas y dinero pero al mismo tiempo, según la guía del free tour, ha denigrado la imagen de la ciudad, la cual tiene mucho mas que ofrecer que cafés donde "k'olearse" y minas en pelotas en las vitrinas de la zona roja. Por otra parte la legalidad evita en cierta medida el tráfico de hierba y la explotación de las trabajadoras sexuales.
La noche en Amsterdam es vibrante y ruidosa, aquí hay mucha diversión pero para eso se necesita mucha plata, mucho turista es sinónimo de precios altísimos, yo me limite a tomar unas cervecitas con mi ex cuñada y volver a Leiden donde me sentía mas a gusto porque rumba se encuentra en todo lado.
Pero ¿que más ofrece Amsterdam? Bellísima arquitectura que no logro describir por lo cual los invito a ver las fotos. Muchos canales atraviesan la ciudad... "es la Venecia del norte" comentó un australiano, "es mejor que Venecia porque allá el agua es hedionda" respondió nuestra guía... "bueno no tanto comparado con el río Rocha cuando esta medio seco" pensó un viajero.
Los museos de Vang Gogh y Ana Frank son lugares que hay que ver cuando se visita Pecadolandia, los cuáles pelotudamente no visite debido a mi flojera de hacer fila y a mi inculturalidad crónica.
Terminando el tour gratuito me encontré con una amiga from Trentino, ella me llevó a conocer el Amsterdam que esta fuera del circulo turístico, el Amsterdam silencioso, donde se puede pasear relajadamente, comer un pie de limón en la pastelería del barrio a orillas de un canal escuchando el cantar de los pájaros, el ruido de los motores se siente muy en el fondo, aquí la bici ha ganado la batalla.
Amsterdam quedó atrás, me fuí en busca de Ana, para encaminarnos a Escandinavia, la encontré en Groningen, pequeña y bonita ciudad univeristaria al noreste del país cerca de la frontera con Alemania.
Un sábado muy temprano nos encaminamos a la avenida que lleva a la autopista para comenzar una nueva aventura en autostop, hacer dedo en Holanda es complicado porque hay tantas carreteras, autopistas, salidas, entradas, circunvalaciones, etc. haciendo dificultoso escoger el punto mas idóneo aún con la ayuda de www.hitchwiki.org.
Por estos lados el autostop es entretenido, pocos se detienen pero muchos te sonríen, te bocinean, te saludan, dan animos para seguir esperando, otros mas amables se detienen un rato talvés para recomendarte otro lugar mejor para hacer dedo, según el destino al que vas. La policía también se detuvo para botarnos del lugar, pero hicieron bien porque cambiamos de lugar y una pareja de un holandés y una colombiana nos subieron a su auto clásico de los 60'.
Los amigos iban a Alemania solo a comprar pan porque les gustaba tremendamente el pan de Oldenburg, como los cochabambinos que van a Arani a comprar pan, lamentablemente pillamos trancadera y tuvieron que comer el pan en el almuerzo en vez que en el desayuno.
Desde Oldenburgo continuamos con el auutostop para llegar a nuestro primer destino: Hamburgo. Nos fue pésimo, esperamos 4 horas hasta que un buen hombre se apiadó y nos ofreció llevarnos hasta Bremen, como ya obscurecia le pedimos que nos lleve a la estación de trenes, en el camino pude ver la fabrica de la chela Carlsberg.
Los trenes alemanes son ridiculamente extra caros, pero hay una maña para safarlos, es posible comprar boleto para cinco personas, con estos boletos se ahorra hasta el 70% de lo que costaría un pasaje individual. Nos dimos a la tarea de buscar gente que vaya a nuestro mismo destino, voces hispanas se reconocieron y se llamaron al encuentro casi inmediatamente, un mexicano y una española fueron nuestros casuales compañeros de viaje.
Llegando a Hamburgo, nos sucedió una anécdota que creo vale la pena contarla, no sabíamos que ticket de metro comprar porque los precios variaban de acuerdo a la distancia del centro y no teníamos idea cual era la zona del cuate que nos alojaría. Fuimos al centro de información de la empresa, nos atendió un malhumorado funcionario quién al escucharnos hablar inglés, dijó secamente DEUTSCH!! insistimos con el inglés y un rotundo NEIN!!!!! le salió de lo mas profundo de su ser alemán... cojudo! respondió el lado semivulgar de mi ser aiquileño. Pedimos información a un grupo de jóvenes que no supieron darnos respuesta pero nos acompañaron de vuelta al centro de información, expresaron nuestra queja a otra funcionaria y exigimos que le diera el respectivo putazo al mal funcionario quién nos miró con cara de fueron a quejarse a su mami?
Al final pudimos llegar a casa de Joanes, amigo de Ana, de sus tiempos de Erasmus en Madrid. Cuando le contamos nuestro recorrido, nos dijo que la ciudad que dejamos en la mañana es la 3ra mas feliz de Europa, Hamburgo es la segunda y Aarhus nuestro siguiente destino en Dinamarca es la primera. Sin darnos cuenta estabamos haciendo el tour de la felicidad.
Los habitantes de Hamburgo tienen razones para ser felices, viven en una bonita ciudad, tienen enormes areas verdes, lagos artificiales dentro la ciudad donde se puede hacer deportes acuáticos, mucha juventud y playa en el verano.
Hamburgo tiene uno de los puertos mas grandes de Europa, en el pasado los buques podian ingresar a la ciudad por unos canales, donde cargaban y descargaban desde unos almacenes que ahora son patrimonio de la UNESCO.
Para alegría de Ana, existe aquí una fuerte colonia portuguesa, asi que pudimos degustar un cafe luso en la cafeteria "Madeira".
Es posible comprar boleto de transporte para grupos que tiene vigencia de un dia e incluye los barcos con los que se puede hacer un lindo paseo por la costa de Hamburgo. Cerramos la jornada turística con enchiladas mexicanas, Joanes nos dió un gran tour por su ciudad, de la cuál no tenia mucha idea pero me fui gratamente sorprendido. La mañana siguiente estabamos de nuevo on the road, pero dejemoslo para el siguiente post.
En Holanda existen redes de wifi por todo lado, gracias a eso contacte una amiga de CS quién me dió un paseo por su ciudad.
Eindhoven es una pequeña ciudad industrial del sur de Holanda, no tiene mucho que ofrecer turísticamente pero es lugar de paso por los viajeros debido a que los vuelos baratos aterrizan ahí.
Bombardeos nazis, americanos e ingleses no dejaron ladrillo sobre ladrillo pero la urbe renació y uno de sus frutos fue la multinacional Philips, de la empresa solo quedan oficinas, las fabricas se fueron a China o Europa del Este, la fabrica madre es hoy un centrico y "rústico" café.
Luego de la corta visita a esta pequeña ciudad industrial fuí a tomar el tren con destino Leiden, donde vive una amiga holandesa que se divertía en Cochabamba mientras yo me congelaba en Transilvania.
Los trenes en Holanda son caros, pero cómodos, bastante puntuales y tienen wifi gratis. Existe un truco para evitar pagar muchos euros cuando se viaja en trenes holandeses, el truco consiste en viajar junto a un estudiante o un poseedor de la OV-CHIPKAART quienes tienen derecho a comprar pasajes para su acompañante con un 40% de descuento. Si uno tiene suerte preguntando en la estación puedes ubicar alguien que vaya a tu mismo destino.
Llegué a Leiden y Denisse me barreó en su bicicleta a su casa, aquí la bici manda y el coche va por detrás sin bocinear.
Leiden es Amsterdam en pequeño, con las típicas casas angostas rojizas de ladrillo y con canales atravesando la ciudad, tiene la ventaja de no tener turistas y esta llena de estudiantes ya que alberga la universidad mas antigua del país. Estudiantes es sinónimo de fiesta y esta pequeña ciudad no es la excepción.
Al día siguiente visité la capital, Amsterdam, famosa por sus coffee shops y su barrio rojo donde las juventudes occidentales van a fumar mariguana, embriagarse y visitar prostíbulos legalmente. El hecho de que esta hierba sea legal en esta urbe y toda la publicidad que le ha hecho el cine americano genera una gran afluencia de turistas y dinero pero al mismo tiempo, según la guía del free tour, ha denigrado la imagen de la ciudad, la cual tiene mucho mas que ofrecer que cafés donde "k'olearse" y minas en pelotas en las vitrinas de la zona roja. Por otra parte la legalidad evita en cierta medida el tráfico de hierba y la explotación de las trabajadoras sexuales.
La noche en Amsterdam es vibrante y ruidosa, aquí hay mucha diversión pero para eso se necesita mucha plata, mucho turista es sinónimo de precios altísimos, yo me limite a tomar unas cervecitas con mi ex cuñada y volver a Leiden donde me sentía mas a gusto porque rumba se encuentra en todo lado.
Pero ¿que más ofrece Amsterdam? Bellísima arquitectura que no logro describir por lo cual los invito a ver las fotos. Muchos canales atraviesan la ciudad... "es la Venecia del norte" comentó un australiano, "es mejor que Venecia porque allá el agua es hedionda" respondió nuestra guía... "bueno no tanto comparado con el río Rocha cuando esta medio seco" pensó un viajero.
Los museos de Vang Gogh y Ana Frank son lugares que hay que ver cuando se visita Pecadolandia, los cuáles pelotudamente no visite debido a mi flojera de hacer fila y a mi inculturalidad crónica.
Terminando el tour gratuito me encontré con una amiga from Trentino, ella me llevó a conocer el Amsterdam que esta fuera del circulo turístico, el Amsterdam silencioso, donde se puede pasear relajadamente, comer un pie de limón en la pastelería del barrio a orillas de un canal escuchando el cantar de los pájaros, el ruido de los motores se siente muy en el fondo, aquí la bici ha ganado la batalla.
Amsterdam quedó atrás, me fuí en busca de Ana, para encaminarnos a Escandinavia, la encontré en Groningen, pequeña y bonita ciudad univeristaria al noreste del país cerca de la frontera con Alemania.
Un sábado muy temprano nos encaminamos a la avenida que lleva a la autopista para comenzar una nueva aventura en autostop, hacer dedo en Holanda es complicado porque hay tantas carreteras, autopistas, salidas, entradas, circunvalaciones, etc. haciendo dificultoso escoger el punto mas idóneo aún con la ayuda de www.hitchwiki.org.
Por estos lados el autostop es entretenido, pocos se detienen pero muchos te sonríen, te bocinean, te saludan, dan animos para seguir esperando, otros mas amables se detienen un rato talvés para recomendarte otro lugar mejor para hacer dedo, según el destino al que vas. La policía también se detuvo para botarnos del lugar, pero hicieron bien porque cambiamos de lugar y una pareja de un holandés y una colombiana nos subieron a su auto clásico de los 60'.
Los amigos iban a Alemania solo a comprar pan porque les gustaba tremendamente el pan de Oldenburg, como los cochabambinos que van a Arani a comprar pan, lamentablemente pillamos trancadera y tuvieron que comer el pan en el almuerzo en vez que en el desayuno.
Desde Oldenburgo continuamos con el auutostop para llegar a nuestro primer destino: Hamburgo. Nos fue pésimo, esperamos 4 horas hasta que un buen hombre se apiadó y nos ofreció llevarnos hasta Bremen, como ya obscurecia le pedimos que nos lleve a la estación de trenes, en el camino pude ver la fabrica de la chela Carlsberg.
Los trenes alemanes son ridiculamente extra caros, pero hay una maña para safarlos, es posible comprar boleto para cinco personas, con estos boletos se ahorra hasta el 70% de lo que costaría un pasaje individual. Nos dimos a la tarea de buscar gente que vaya a nuestro mismo destino, voces hispanas se reconocieron y se llamaron al encuentro casi inmediatamente, un mexicano y una española fueron nuestros casuales compañeros de viaje.
Llegando a Hamburgo, nos sucedió una anécdota que creo vale la pena contarla, no sabíamos que ticket de metro comprar porque los precios variaban de acuerdo a la distancia del centro y no teníamos idea cual era la zona del cuate que nos alojaría. Fuimos al centro de información de la empresa, nos atendió un malhumorado funcionario quién al escucharnos hablar inglés, dijó secamente DEUTSCH!! insistimos con el inglés y un rotundo NEIN!!!!! le salió de lo mas profundo de su ser alemán... cojudo! respondió el lado semivulgar de mi ser aiquileño. Pedimos información a un grupo de jóvenes que no supieron darnos respuesta pero nos acompañaron de vuelta al centro de información, expresaron nuestra queja a otra funcionaria y exigimos que le diera el respectivo putazo al mal funcionario quién nos miró con cara de fueron a quejarse a su mami?
Al final pudimos llegar a casa de Joanes, amigo de Ana, de sus tiempos de Erasmus en Madrid. Cuando le contamos nuestro recorrido, nos dijo que la ciudad que dejamos en la mañana es la 3ra mas feliz de Europa, Hamburgo es la segunda y Aarhus nuestro siguiente destino en Dinamarca es la primera. Sin darnos cuenta estabamos haciendo el tour de la felicidad.
Los habitantes de Hamburgo tienen razones para ser felices, viven en una bonita ciudad, tienen enormes areas verdes, lagos artificiales dentro la ciudad donde se puede hacer deportes acuáticos, mucha juventud y playa en el verano.
Hamburgo tiene uno de los puertos mas grandes de Europa, en el pasado los buques podian ingresar a la ciudad por unos canales, donde cargaban y descargaban desde unos almacenes que ahora son patrimonio de la UNESCO.
Para alegría de Ana, existe aquí una fuerte colonia portuguesa, asi que pudimos degustar un cafe luso en la cafeteria "Madeira".
Es posible comprar boleto de transporte para grupos que tiene vigencia de un dia e incluye los barcos con los que se puede hacer un lindo paseo por la costa de Hamburgo. Cerramos la jornada turística con enchiladas mexicanas, Joanes nos dió un gran tour por su ciudad, de la cuál no tenia mucha idea pero me fui gratamente sorprendido. La mañana siguiente estabamos de nuevo on the road, pero dejemoslo para el siguiente post.
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