martes, 14 de mayo de 2013

El Gran Viaje (Parte Tres)

El buen Kuba nos despidió en la parada de bus que nos llevaría a las afueras de Cracovia para hacer dedo al norte, a Varsovia, la capital polaca, nuestra tercera etapa.

Nos confundimos cuando tuvimos que cambiar de micro, deambulamos un poco en la periferia hasta que ubicamos un buen lugar, aún no hay autopista, así que fue mas simple hacer dedo en la carretera normal. La empresa no fué fácil y tuvimos que esperar dos horas hasta que un gentil ingeniero cracoviano nos levanté y nos lleve directo express, la espera valió la pena.

VARSOVIA...

Cuando las ultima hora de luz se iba ya estábamos en pleno centro de Varsovia sirviéndonos del wifi de un centro comercial a lado de la modernísima estación de trenes, para contactar a Paulina y Mchal, nuestros amigos Varsovianos que nos hospedaron en su depa en una nueva urbanizacion donde una vez fue el ex aeropuerto militar. Ellos planean su viaje mundial para el próximo año que incluye Bolivia y Argentina, por tanto el encuentro fue ideal para intercambiar información. Estos amigos nos trataron como a reyes, gracias a ellos conocimos mas amigos y degustamos los deliciosos "pieroguis" polacos.



Varsovia es antigua pero nueva, tiene 1000 años de historia pero no tiene un edificio de mas de 70 años, la practica totalidad de la ciudad fue arrasada por los bombardeos alemanes y los combates que se dieron durante la revuelta del pueblo Varsoviano.
La ciudad tiene una pinta muy moderna con muchos rascacielos y bloques nuevos, en pleno centro de la ciudad frente a su moderna estación hay una torre altísima con una base igual de enorme que parece una inmensa roca, fue un "regalo de Stallin al pueblo polaco" pero bueno el monstruoso edificio es usado hoy en día  en bien de la cultura con sus numerosos ambientes, funciona como cine, museo, oficinas, discoteca, salas de conferencias, etc.
Por estas tierras el sentimiento anti ruso es generalizado, viejos y nuevos resentimientos mantienen la tensión entre ambos paises, motivos no les faltan.

El casco viejo y medieval de la ciudad fue reconstruído luego de la guerra como nos cuenta nuestra guía del free tour, lo hicieron tan bien, que te da la impresión que es original, el trabajo duró menos de 10 años y como es justo fue declarada Patrimonio de la Humanidad. Al igual que Varsovia el valeroso pueblo de Aiquile se levantó hace 15 años entre sus escombros, pero la reconstrucción no fue tan efectiva y organizada debido a la corrupción de quienes lucraron con nuestro dolor.



Solo el 10 % de la población Varsoviana sobrevivió a las balas, bombas y enfermedades durante la guerra y es difícil encontrar gente en Varsovia con ascendencia de mas de tres generaciones nacidas en la ciudad, es decir que hasta los habitantes son nuevos pero los amigos que nos alojaron son de los pocos varsovianos originales.
La reconstrucción total de la urbe permitió planificar desde cero la nueva ciudad, planearon bien porque la hicieron de llena de parques y áreas verdes.
Un rió divide la ciudad, a un lado lo bonito, centro financiero y zona turística, al otro lado la Varsovia que no sale en las fotos de las postales, el barrio se llama "Praga", dicen q era zona roja pero ahora no pasa nada, paseamos con Vale sin ningún problema, en este barrio se encuentra el nuevo estadio de la ciudad construído para la Eurocopa que se realizó el año pasado en Polonia y Ucrania porque no solo los jailones y  potentes tienen derecho a organizar grandes torneo
El estadio espectacular 5 estrellas, a la altura de un estadio mundialista no tiene nada que envidiar al San Siro o Bernabeu.
Está sobre una colina formada por los escombros de la Varsovia que ahora solo podemos ver en fotos en blanco y negro.



Durante la ocupación nazi, los sovieticos primero llegaron a la parte de la ciudad que acabo de mencionar pero no cruzaron el rió, los Varsovianos alentados por la cercanía del Ejercito Rojo comenzaron una revuelta contra los alemanes, esperando que las tropas soviéticas los apoyen y aprovechen para cruzar el río, tras 70 días de lucha, con la ciudad totalmente destruida, la revuelta fue aplacada pero los rojos no se movieron y vieron la masacre desde la otra orilla. Recién cuando la situación germana era insostenible y se retiraron, el ejercito de Stallin cruzó el rio presentándose como "libertadores"... el pueblo Varsoviano no lo olvida.

No nos amarguemos, el pasado pisado y en el presente en Varsovia como en toda Polonia se bebe y se festeja mucho en franca competencia a la Capital del Charango. Nuestros anfitriones nos llevaron a una fiesta electrónica en un boliche underground interesante ubicado bajo las gradas de una piscina en un punto perdido de la gran ciudad.

El tiempo corre y la poca plata se hace gas, es necesario continuar el viaje. En las afueras de la capital, frente al complejo de grandes centros comerciales donde las masas van a saciar su apetito consumista, los coches pasan muy rápido, estamos en la autopista al norte, el autostop se pinta difícil, pero a cien metros hay una entrada donde los coches se paran antes de ingresar a la autopista, provocan trancadera y nos benefician, comenzamos la operación Vilnus (550 km), capital de Lituania, next stop.
Una sonriente chica se detiene intercambiamos miradas y palabras:

- ¿Donde quieren ir?
- A Vilnus...
- No se donde es eso...
- En Lituania...
- "No tengo la menor idea donde queda"...........

Ella es polaca, y Lituania es un país a solo 300 kilómetros de su casa.... de todos modos nos arrastra unos cincuenta kilómetros pero nos dejó en un cruce en medio de la nada donde los coches pasaban demasiado veloces, afortunadamente un pensionado nos sacó del pozo y nos dejo en otro punto mas estratégico donde nos levantó un granjero que se quejaba del largo invierno que retrasa su producción, nos lleva solo 20 kilómetros, el viaje se esta llevando a cabo muy lentamente y con demasiados transbordos pero nuestra suerte esta a punto de cambiar, una amable muchacha nos levanta, le contamos nuestro viaje, ella nos cuenta que trabaja en una gasolinera, llegamos ahí, pregunta a un camionero letono si va a Lituania y si nos puede llevar, la respuesta: DA! Agarrate Llituania que allá vamos!


En la frontera no hay ningún control por la inteligente desicion de la UE de eliminar las aduanas hoy abandonadas camino a ser ruinas.
Nuestro amigo letono no iba precisamente a Vilnus sino a Kaunas a 100 kilómetros, donde llegamos de noche y bajo una lluvia torrencial... y ahora?????? "No problem" nuestro benefactor letono toma la radio y nos pide auxilio, un chofer ruso dice: DA! En una gasolinera cambiamos camión y una hora después estábamos en Vilnus, alcanzar el destino no hubiera sido posible sin el buen corazón de los amigos que nos ayudaron sin ningún interés y con algunos de ellos sin entendernos hablando porque la solidaridad no tiene idioma ni frontera... solo me queda decirles GRACIAS!



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